
Por: Eduardo 

Casona ubicada en la esquina de las actuales calles de Isabel la Católica y Venustiano Carranza, en el Centro Histórico de la Ciudad de México, en un predio que fue concedido en el siglo XVI por el conquistador Hernán Cortés a Alonso Nortes, quien lo vendió más tarde a Juan Cermeño. Este ultimo erigió en dicho terreno una primera casa con aspecto de fortaleza, edificada con materiales extraídos de construcciones precolombinas.
La casona pasó de mano en mano hasta llegar el siglo XVIII, cuando fue adquirida por don Miguel de Berrio y Zaldívar, conde de San Mateo de Valparaíso y marqués del Jaral de Berrio, quien la transformó en el suntuoso palacio que hoy se conoce.
El edificio fue mandado construir entre 1769 y 1772. El arquitecto fue Francisco de Guerrero y Torres, autor del Palacio de Iturbide, propiedad de la misma familia, así como del proyecto de la Capilla del Pocito, en la Villa de Guadalupe.